Es la primera vez que vengo a un Txoko. Ha sido una grata experiencia. Al principio tuve mis reservas por tener que estar en una cocina que no fuera la mía, pero los propietarios fueron realmente amables y enseguida me sentí como en casa.

 

El lugar en cuestión está muy bien equipado con una cocina industrial que, he de admitir, me sorprendió, aunque los chicos estuvieron más pendientes de la televisión. La mesa es muy espaciosa así que las ocho personas que estuvimos pudimos disfrutar de una cena muy agradable. Sin duda repetiría.

Nekane Martín,